Inicio Historias Gerardo Uvalle, cuando emprender es signo de valentía

Gerardo Uvalle, cuando emprender es signo de valentía

162
0
Compartir

Mientras la crisis global por el COVID-19 golpea fuerte a muchos negocios; otros emprendedores, aún en un escenario tan desalentador ven y aprovechan la oportunidad. Tal es el caso de Gerardo Uvalle; y su concepto de franquicia Homero Ranchero.

Gerardo Uvalle, cuando emprender es signo de valentía

Gerardo Uvalle, es un emprendedor del estado mexicano de Puebla; quien hace 8 años lanzó su exitoso concepto de franquicia: Homero Taberna. Negocio que, como otros de ese mismo ramo; tuvo que cerrar temporalmente su red, para cumplir con las medidas establecidas por el gobierno mexicano para combatir la actual pandemia.

Negado a permanecer en su caza, de brazos cruzados; esperando el regreso a la normalidad; Gerardo se puso a trabajar para reinventarse como marca.  Fue así como logró desarrollar un nuevo concepto de franquicia que, a diferencia de su predecesora, requiere una menor inversión; y está dirigida a ciudades y municipios de menos de 200,000 habitantes. Un nuevo local de bebidas espirituosas, principalmente las derivadas de la cebada; con estilo campirano, música de ranchera, de banda y country, snacks de buen sabor y precios accesibles.

Para su sorpresa, a pesar de que las condiciones económicas no parecían prometedoras, y usando sólo sus redes sociales, ya ha conseguido colocar tres unidades que se ubicarán en Puebla, Chiapas, y Cozumel.  Actualmente, junto a sus nuevos inversionistas aprovecha este tiempo “muerto”, para hacer adecuar los locales, conseguir los permisos, reunir a los proveedores y demás aspectos. Un proceso que generalmente toma alrededor de dos meses.

De esta forma, tal como asegura este emprendedor: “una vez que la situación sea superada, sus locales estarán abiertos y listos para recibir a los clientes.”

¿Sigue siendo prudente invertir en franquicias en este momento, cuando aún se desconoce la fecha para regresar a la normalidad?

POR CIERTO

Con el optimismo que lo caracteriza, Gerardo prevé colocar un centenar de unidades en los siguientes 5 años y exportar su concepto a Centro y Sudamérica, España y Canadá.

 

Deja un comentario