Inicio Historias Diseño Industrial con sentido humanitario, para refugiados

Diseño Industrial con sentido humanitario, para refugiados

239
0
Compartir
Cortesía: Frontera Viva

Alejandrina Hernández, una joven venezolana, estudiante de tercer año de diseño industrial en Canadá; visitó su país de origen, a fines de 2018. Nunca pensó que de esa visita, surgiría la inspiración que la llevaría a ganar el premio de diseño industrial en Canadá; ayudando a los refugiados.

Diseño Industrial con sentido humanitario para refugiados

Cortesía: Pimera Edición ColTras tres años viviendo en Canadá, Alejandrina vino de visita al país; quedando profundamente impactada por el grave deterioro de la calidad de vida; y por haber sido testigo de la caminata de muchos venezolanos, por carreteras, tratando de cruzar la frontera hacia Colombia; en busca de un futuro mejor para sus familias.

Nunca olvidó el esfuerzo físico que, para estos caminantes, entre los que había niños y ancianos, significaba desplazarse cargando sus pertenencias; para luego, medio descansar   o dormir sobre cualquier superficie. Aún mantiene en su memoria, “sus rostros cansados, tristes y confundidos, pero decididos a abandonar su país”. Por eso, pensó que, siendo estudiante de diseño industrial, debería encontrar una solución para reducir el sufrimiento de los refugiados. Esa oportunidad le llegó durante el segundo semestre de 2019; cuando su clase fue invitada a participar en la Competencia de la Fundación de Tecnología de Extrusión para Perfiles de Aluminio.

Cortesía:Noticia al díaAllí, aplicando tres principios: una solución social para reducir parcialmente el sufrimiento de los refugiados, el uso de materiales ecológicos y reciclables y principios económicos en el diseño y la fabricación; logró fabricar utilizando un proceso de extrusión de aluminio de bajo costo; un carrito que puede usarse para transportar pertenencias y, después de caminar largas distancias todo el día, puede transformarse en una cama, y que podría ser distribuido por ACNUR, UNICEF y ONU.

Su diseño ganó el primer lugar en la categoría de diseño sostenible y un premio en efectivo de $ 3,500. Sin embargo, más que este reconocimiento, a esta joven venezolana lo que más satisfacción le produce es haber conseguido cumplir uno de sus objetivos de vida: “ayudar a los pobres y a personas con discapacidad”.

¿Qué otra necesidad de caminantes y refugiados podría resolverse con materiales y equipos similares a los de este carro-cama?

POR CIERTO

Actualmente trabaja en el prototipo y la prueba de éste con diferentes usuarios y tipos de carreteras. Con el objetivo de mejorar el producto y de ser posible, agregarle un techo como carpa temporal para proteger a los refugiados de los insectos y el clima.

Deja un comentario