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Asmiriam Roa, una venezolana en Malasia

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En el año 2021, abrió sus puertas en las cercanías de Kuala Lumpur, capital de Malasia, la chocolatería Alba. Un proyecto impulsado por la venezolana Asmiriam Roa; que elabora chocolates trabajando desde el grano de cacao hasta convertirlo en bombones y tabletas. Aquí su historia.

Asmiriam Roa, la venezolana que dirige una chocolatería en Malasia

A pesar de las dificultades que en el año 2017 atravesaba Venezuela; Asmiriam Roa no se había planteado la posibilidad de emigrar. Para entonces, manejaba el restaurante Andinos Bistró en la ciudad de Mérida; e impartía asesorías sobre café, chocolate y pastelería a distintos negocios emergentes. Sin embargo, todo cambió cuando a finales de ese mismo año recibió una oferta para trabajar en Malasia, como senior barista chocolatier para la marca Juan Valdez.

Tras un par de años impulsando la mejora del servicio, aplicando procedimientos y creando nuevos postres para las tiendas de la cafetería Juan Valdez; sintió que su ciclo en la marca colombiana se había terminado.

Fue entonces cuando uno los clientes fijos de la cafetería, un importante gerente de hotelería le propuso mejorar el servicio de hospitalidad en el café del hotel Everly Putrajaya. Un lugar en el que comenzó un laboratorio de chocolatería, para trabajar desde el grano de cacao, y lograr tabletas y bombones. Así nació Alba Chocolatier.

Desde entonces, ha hecho pruebas con cacaos locales de fincas de Malasia y ha trabajado con los productores para que mejoren sus prácticas y fermenten bien el cacao. Además, buscando resaltar las bondades y características de los chocolates elaborados con granos venezolanos, Asmiriam ha llevado a Malasia cacao de Caripito (estado Monagas). Así, pudo acercar a los asiáticos a los sabores, aromas, y personalidad del cacao venezolano.

Además, ha incorporado el cacao de Monagas a la gastronomía de Kuala Lumpur; a través de platos elaborados con chocolate por chef locales, mediante alianzas y colaboraciones que ha generado.

¿Cómo replicar iniciativas como esta que abren una pequeña ventana para que el cacao venezolano se proyecte en otro continente?

POR CIERTO

Actualmente, Asmiriam está tanteando el terreno para abrir también una cafetería que le permita seguir sirviendo tazas de café; y promocionando el buen cacao, tal como lo hacía en Venezuela.

 

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