Inicio Financiamiento Evita convertirte en un “pesimista del dinero”

Evita convertirte en un “pesimista del dinero”

271
1
Compartir

Una persona es pesimista, cuando únicamente distingue los malos aspectos del presente. Suele darle peso a todos los inconvenientes posibles que pueden complicar el futuro, y difícilmente es capaz de tomar decisiones de inversión. ¿Por qué? Porque se somete a malas conjeturas, y se predispone ante situaciones imaginarias que, usualmente, suponen resultados negativos. Esto conlleva a ausencia de movimiento de su dinero y sus ahorros pierden poder de compra, debido a la inflación.

El pesimista suele ceder ante muchos pensamientos negativos que lo limitan. Aquí le mostramos algunas de las creencias falsas que se debe dejar de lado:

"Este país no me dará las oportunidades que necesito"

Al sentir vergüenza del país donde vive, el pesimista enumera cualquier problema en el país para justificar un posible fracaso. Se queja de haber nacido en su tierra, y vive culpando a los políticos e instituciones por no permitirle llevar una vida plena. Este es un razonamiento con poca fuerza, porque todos los Evita convertirte en un pesimista del dinero 2países (absolutamente todos) presentan problemas estructurales. Es común que llegue a despreciar el país propio, y a darle crédito a otros , cuya situación desconoce.

"Nunca conseguiré mi trabajo soñado"

El pesimista suele terminar aceptando trabajos para los que intuye sobrecalificación. Esto lo lleva a conformarse con ganar menos de lo que cree merecer.

"El trabajo soñado" es esa actividad que puedes hacer en base a tu pasión y tu talento. Y como esta idea suena inalcanzable para muchos, se reemplaza esta combinación por la de interés y habilidad. Para lograr hacer lo a uno le apasiona, se necesitan actitud y oportunidades. Se debe tener optimismo y confianza en uno, y cuando aparezca una oportunidad, hay que salir a buscarla.

"No puedo ahorrar dinero"

Por un lado, encontramos a esos pesimistas que acumulan el dinero porque en cualquier momento "todo se irá por un barranco". Por otro lado, están los que nunca tuvieron hábitos de ahorro, y se sienten condenados a vivir al día.

Un mal optimismo es pensar que "seguro mañana todo estará mejor que hoy, ¿entonces para qué voy a ahorrar hoy?". Aprender a ahorrar es un balance entre optimismo y pesimismo. Lo importante es emplear tácticas que generen hábitos de ahorro, ya que estos pueden impulsar una inversión.

El dinero va y viene, pero la actitud que tienes ante él es la que debe permanecer.  Y sí, el fracaso puede suceder, pero el éxito gana más probabilidades de aparecer, siempre y cuando se tenga una mentalidad atractiva para él. Para ello, es fundamental dejar de lado todas estas creencias, para finalmente, lograr la meta de tu inversión.

1 Comentario

  1. Wow, un post corto pero certero. Muy interesantes los tres puntos que se mencionan aquí. Yo vivo en México, es común oir “este país no me dará las oportunidades que necesito”, pero que bueno que copmartes esto. Yo pienso que realmente todo depende de nosotros mismos, no debemos ponernos limites porque vivimos en tal país. Saludos.

Deja un comentario